domingo, 10 de enero de 2010

INCURSIÓN EQUIVOCADA

En un momento determinado del año anterior apareció un grupo de personas que manifestó su afán de intervenir entre grupos políticos en pugna, para que la situación infame que atravesaba la Municipalidad de Huehuetenango, tomara una nueva dirección y los ánimos, muy caldeados, volviesen a un nivel normal.
Aquel grupo de profesionales y personas con cierta representatividad, logró una cobertura mediática sin precedentes en la ciudad pero al final de cuentas, ante lo difícil que resulta “remar contra corriente” y en aguas muy turbias y turbulentas, decidieron retirarse a sabiendas que no podían resolver dilemas que tenían su raíz en la codicia y en la desmedida ambición de algunos de los actores principales.
Aquellas personas que manifestaron genuino interés en el beneficio de la población, en su momento, fueron señaladas de parcialidad; creo entender que, por falta de experiencia en cuestiones politiqueras criollas, su propósito no se entendió y por lo tanto la labor no tuvo los resultados que ellos deseaban.
Pasaron los meses y de pronto, sin que nadie lo esperara y sin tener una base de respaldo verdaderamente popular; sin que tuviésemos muy claro de donde venía la idea ni cual era realmente el objetivo final, se presentaron los integrantes de un nuevo grupo que decía querer solucionar con su intervención, la problemática politiquera doméstica en que han sumido a la Municipalidad dos pequeños grupúsculos cuyos intereses personales económico-mezquinos, han saltado a la vista de la población, porque ni siquiera ellos pretenden esconder su codicia, lo que los ha pintado de cuerpo entero. Imagínese Ud. que las finanzas municipales están quebradas, pero ellos, a sabiendas de esta precaria situación, no dejan de cobrar Q.500.00 de dietas por cada una de las numerosas sesiones que realizan para hacer nada en busca del bienestar del pueblo. Y eso por decir lo menos. El Código Municipal se lo pasan por el “arco del triunfo”.
Los señores del grupo, encabezado por religiosos importantes en su templo, como que no supieron manejar el asunto porque desde el principio dieron la impresión clara de favorecer a uno de los grupúsculos en pugna y una buena parte del pueblo así lo interpretó; ello dio como consecuencia que perdieran credibilidad en una gestión que no tiene norte.
Lo último que sabemos que han hecho, es enviar sendas notas a determinadas personas, todas contrarias a una de las falanges del conflicto que ellos supuestamente apoyan, pidiéndoles que se presenten solos a determinada hora y lugar para amedrentarlos (¿), cohibirlos (¿), interrogarlos (¿), acusarlos (¿), destruirlos moralmente(¿) o que?; dos cosas importantes me llaman la atención: 1º Esta actitud no hizo mas que recordarme el funcionamiento de los Tribunales del Santo Oficio en la tristemente célebre Inquisición de la Iglesia y 2º La cita incluyó únicamente a personas contrarias a la facción que este grupo supuestamente apoya.
Nadie en su sano juicio podría asistir a lo que algunos de los invitados calificaron como una trampa y es que se debe reconocer que los señores no tienen ningún respaldo legal o moral para que alguien se presente frente a ellos ¿En calidad de qué?.
La nota pide que lleven su análisis y propuesta de solución: Nosotros sin ser invitados y simplemente como un ejercicio periodístico serio, insistimos en que por la división, por la polarización, por el resentimiento y el rencor que estos grupúsculos politiqueros, codiciosos y desmedidamente ambiciosos han generado en la población huehueteca; por la mas que evidente ineficiencia e ineficacia en el manejo de la cosa municipal que hace titular este período como “Los años perdidos de Huehue.” y por tantas cosas mas, TODOS LOS ELECTOS PARA LA MUNICIPALIDAD DE HUEHUETENANGO EN EL AÑO 2,007, DEBEN RENUNCIAR.
Pero por supuesto, si alguien tiene una solución mejor que por favor, la haga del conocimiento del pueblo huehueteco.
Para concluir debo aseverar que mi percepción como ciudadano, como hombre, como periodista y como huehueteco de pura cepa, es que la mayoría de la personas que forman parte de este grupo de “componedores”, están fuera de lugar. Sin embargo les solicitaría que si ellos son poseedores de una mejor respuesta para que la problemática actual culmine exitosamente, la hagan del conocimiento público sin mayor dilación; caso contrario que se unan en solicitud formal de la renuncia en pleno de los unos y los otros por ser culpables del total colapso del municipio.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Envíenos sus comentarios. Los comentarios que contengan expresiones soeces o fuera de lugar serán eliminados por nuestro equipo de moderación. Rogamos incluir su nombre y correo electrónico.

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio